Tengo un amigo que hace poco me enseñó algo muy valioso. Es ingeniero y como todos los ingenieros es muy cuadriculado, ante un problema lo decodifica en su estructura. En medio de una conversación me dijo, “…pero cuál es el enunciado”. Esto me hizo retroceder a primer grado y recordar la clase de matemática donde me enseñaron: datos, problema y solución (punto para el colegio por fin) y darle forma a un concepto que yo siempre aplico, dividir algo grande en trocitos. Por lo que para entender que es la ansiedad como bucle, vamos a usar este método.
DATOS-PROBLEMA-SOLUCIÓN
Vamos a partir de los datos que tenemos, la ansiedad se define como “…un estado mental que se caracteriza por una gran inquietud, una intensa excitación y una extrema inseguridad…”, siento que este concepto está un poco incompleto, porque cada vez que estas alterado no debe ser ansiedad, podría ser simplemente estrés. El estrés tampoco es ansiedad, este se define como “…un estado de cansancio mental provocado por la exigencia de un rendimiento muy superior al normal; suele provocar diversos trastornos físicos y mentales. Biológicamente es un conjunto de alteraciones que se producen en el organismo como respuesta física ante determinados estímulos repetidos, como por ejemplo el frío, el miedo, la alegría, etc.”. Después de leer muchos conceptos sobre ansiedad, estrés, funciones cerebrales y demás, la definición de ansiedad que más resuena conmigo es: el resultado de un estado de estrés prolongado, sumado a poca o falta de información, que llevan a la mente a crear predicciones con poca confianza y miedo a lo que no se puede controlar. En resumen, ansiedad=miedo + incertidumbre*. Con ese concepto todos podríamos encajar y experimentar en algún momento ansiedad.
Entonces, el estrés precede la ansiedad y la ansiedad puede desembocar en pánico (parálisis, sensación de peligro extremo), para considerarse trastorno de ansiedad generalizada debe haber pasado mínimo 6 meses en ese estado. La mente no llegó a la ansiedad porque quería, llegó a ese punto porque eran las conductas que en ese momento podían mantenerla a salvo, es solo el resultado, como una bandera roja que el cuerpo está mostrando y que hay que revisar; Pongamos un ejemplo fácil que afecto a todos, el COVID. Cuando empezó nadie tenía información, había demasiadas dudas respecto a qué era, la salud, cuándo acabaría, qué pasaría con lo económico, etc. ante semejante situación de miedo e incertidumbre, era inevitable sentir estrés, que con lo largo del COVD para algunas personas pudo terminar en ansiedad, sin embargo, no era lo mismo para una mamá que tuvo que teletrabajar con tres criaturas corriendo y gritando, que para alguien que fue despedido o que su negocio quebró.
Se puede crackear la mente y la forma en cómo funciona. Lo primero sería, entender que estamos sintiendo ansiedad o pánico, y a qué le estamos teniendo temor/preocupación, para poder descubrir si ese pensamiento o conducta me esta ayudando a sobrevivir o no (recuerda que el cerebro quiere mantenerte a salvo). La mente aprende por sistema de recompensas, va a jerarquizar la conducta más provechosa, por lo que saber si algo es útil o no, nos ayuda a reposicionarlas, si somos conscientes de que la ansiedad nos debilita mentalmente y nos paraliza, podemos reprogramar con una conducta más provechosa.
La ansiedad, es un llamado de atención, al que si no le hacemos caso, eventualmente formará parte del día a día y se convertirá en las respuestas comunes. El exceso de control, el drama, el victimismo, solo hace que nuestras respuestas vengan desde un el «trauma» y prevenirlo solo hará que se intensifique. Voy a hablar de mi experiencia, algo que hacía (a veces todavía lo hago), anticiparme al día, quería optimizarlo tanto y aprovechar cada minuto, que me anticipaba a todo para ganar tiempo, iba en el carro pensando en que tenia que ir buscando el control para abrir el portón y no perder el tiempo esperando, cocinaba hoy lo que me iba a comer mañana a primera hora para pararme y “aprovechar” la mañana en su máxima expresión, a qué hora iba a ir al baño y así todo el día, básicamente era una carrera contra el tiempo. Todo esto lo hacía para ser “productiva”, porque mi concepto del éxito estaba asociado a la cantidad de pendientes que tuviera y que si no las hacía, no lograría ser exitosa/feliz/trabajadora/cumplir estándares/etc. (esto es otro capitulo que hablaré luego), pero lo que quiero lograr con esto es desglosar un hábito y analizar si es o no provechoso.
- Pre/pensamiento: evitar la angustia que me producía “perder el tiempo”, mi concepto de éxito se asociaba a hacer muchas cosas, era lo que conocía, el no hacer nada era sinónimo de perder el tiempo, no éxito, no me podía dar el lujo de no hacerlo todo perfecto.
- Durante/hábito: vivía en un estado de alerta y pánico de medir todo, controlar todo, sobreanalizar, rigidez, con el objetivo de no estresarme, pero lograba algo opuesto, porque mi respuesta era desde un “trauma”.
- Post/resultado: hacer cosas sin parar me generaba más ansiedad y claramente quería disminuirla y volvía empezar para “evitar” el malestar. El cual me perseguía porque básicamente lo tenia amarrado a los pies.
No identificar el miedo a la incertidumbre y conductas que no eran provechosas para mí, hacía que me enganchara en un bucle ansiedad, como si fuese un estado anímico que ni me daba cuenta que tenía y la única que podía hacer algo al respecto era yo (¿Cómo estás? Bien, aquí con ansiedad, pero no hago nada). Lo que estás haciendo para disminuir el malestar, realmente es provechoso o solo es un alivio momentáneo. Qué beneficio me esta aportando esto.
¿Qué puedo hacer en este momento con lo que tengo aquí para sentir calma?


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